Hoy sólo dedícate a ser quién sos…

Terapia gestáltica para vivir el camino.
En nuestra vida  vamos conviviendo con un montón de aspectos nuestros,  conversaciones, que forman conflictos internos y luego externos en el interactuar constante con el ambiente.
Las necesidades que nos van surgiendo segundo a segundo  son atendidas muchas veces y otras no son ni siquiera escuchadas, dejando de ser Figura y regresando al fondo inconclusa.
Un constante juego de figura fondo.
Sensaciones, pensamientos, síntomas físicos, diálogos internos, externos, acciones, movimientos, todos unidos como una danza.
Somos todo eso unido en movimiento, donde sentimos claridad por momentos y confusión en otros.
Nos perdemos en la necesidad de controlar si  darnos cuenta  que en el fluir del camino está la respuesta.

En el fluir del camino está la respuesta.
Conocernos y vivenciarnos en nuestra totalidad, atender nuestras necesidades y escucha sincera, salir de la fantasía para llegar a contactar con lo que es, darnos cuenta de cómo transitamos los procesos y no perdernos buscando los porque.
Escucha y vivencia de pensamientos, emociones, cuerpo, espíritu. Contactar con lo que es.
Salir al rescate de nuestros recursos y de nuestro potencial para movernos hacia nuestros objetivos futuros que devienen de las elecciones que hacemos cada segundo en el presente.
Tomar las riendas de nuestra vida que nos da la responsabilidad como capacidad de responder creativamente a cada situación que se nos presente, saliendo de la victimización.
Atender nuestros síntomas corporales, reconocer nuestros aspectos negados en ellos, capitalizar estos síntomas a favor de nuestro crecimiento.
Recuperar el equilibrio organismico , el ser tiende a sanar .
En el enfoque Gestáltico  se invita a conectar con la totalidad de nuestro ser, se toma al organismo como un todo, se sale del concepto donde nuestro cuerpo va por un lado y nuestra psiquis por otro, invita a sentir.
Se libera al yo de las identificaciones, con más simpleza y fluidez.
Está basada en el presente, ya que solo aquí y ahora puedo sentir  la complitud de mi ser, solo aquí y ahora puedo vivir.
Dejar de interpretar  para  sentir.
Salir del discurso y vivir.
En este continuo que es la vida solo ser quienes somos realmente interactuando con un todo, darnos los permisos de ser, flexibilizarnos, más allá de las propias exigencias y de las exigencias sociales.

Simplemente SER.

Desmitificar la espiritualidad

¿Qué es ser espiritual?
Me encantaría separar el concepto de que ser espiritual tiene que ver con religiones, con prenderse sahumerios, o leer determinados libros, o hacer alguna actividad, o con ir a ciertos lugares…Salir del que algunos lo son y otros no.

Estas calificaciones  solo hacen separarnos y alejarnos de quienes realmente somos.
No importa por donde caminemos  solo saber que dentro de cada uno hay una esencia mágica que nos une con el todo, con esa fuerza inexplicable que para muchos es Dios, o para otros Energía o un no sé.

Esa fuerza que nos permite avanzar, crecer, sanar, creer y crear.

La misma fuerza que empuja el crecimiento de los árboles, el movimiento del mar, que hace salir la hierba entre los pequeños espacios del cemento, que sostiene el milagro de la vida.

No importan quiénes somos, ni nuestros nombres ni los carteles, ni los títulos ni las actividades, ni el trabajo, ni el cargo que ocupemos, ni la cantidad de libros que leímos, sólo reconocer y saber que dentro de cada estamos llenos de esa fuerza de la naturaleza, de esa potencia interna,  estamos llenos de amor.

Llenos de amor buscando  amor, realización, plenitud, éxito, armonía como guste ponerle  al estar bien, a esa fuerza “Mágica”.

Llenos de amor, espíritu, Energía, fuerza, divinidad.

Saber que mas allá de lo que nuestros ojos ven y perciben somos todos iguales cuerpos en busca de lo mismo, somos posibilidades.

Jóvenes, niños, viejos, ricos, pobres, lindos, feos, inteligentes, analfabetos, Europeos, Americanos, todos compartimos la misma esencia.

No importa de qué forma conectemos con nuestro silencio con quienes somos realmente, es muy simple, solo ser, reconocernos en nuestro espíritu, mas allá del ruido de nuestro intelecto.

Ser espirituales, solo ser quienes somos, por encima  de lo que nuestros sentidos nos muestren.

Comencemos bien el día

¡Comencemos bien el día!
Podemos comenzar el día de una manera distinta y con pequeños ajustes  cuidar nuestra energía física y mental logrando así mejor estado de ánimo  y menos cansancio. La energía se trasforma en salud y bien estar.

Como en todo es necesario la constancia y perseverancia!!!!

Tomarnos 2 minutos al despertarnos  para conectar con nuestra respiración.
Inhalando en cuatro tiempos  y exhalando en  seis tiempos  por nuestras fosas nasales, suave lento, llevando todo el aire y nuestra atención al abdomen. La práctica de la respiración conciente aquieta nuestros pensamientos, disminuye la ansiedad y el stress, nos predispone mejor para empezar el día con otra energía.

Agradecer mentalmente todo lo que tenemos y visualizar el día que queremos tener.
La gratitud nos conecta con una mejor frecuencia vibratoria ya que  lleva nuestra  atención a lo que tenemos y no a lo que nos falta.

Tomarnos como  habito unos minutitos en la cama después de las respiraciones  para esta práctica gratificante y repetir durante el día si notamos que nos invadió alguna emoción desagradable.

Armar nuestros lugares de conexión
Los aromas, la música nos predisponen desde los sentidos a conectar con nosotros mismos, armar un lugar de relajación en casa para estar unos minutos por día ayuda a silenciar nuestros pensamientos, y hace que con la practica nuestra mente se acostumbre a esta modalidad y al correr de los días es más rápido conseguir quietud a través de la  música, los aromas y  la respiración.

Estar atentos a los pensamientos.
Tener nuestra mente ocupada con pensamientos que van del pasado al futuro sin control, generan turbulencia y  nos disparan emociones relacionadas con esas escenas imaginadas generando un gran desgaste energético .Cuando comenzamos la auto observación nos corregimos llevándonos al presente, consiguiendo orden mental y  armonía. Hay días que terminamos agotados y contracturados de tanto pensar.

Estar atentos a las conversaciones internas y externas.
Hablar de temas desagradables constantemente, criticar, contar problemas, relatar un hecho desagradable  reiteradas veces, enfocarnos en los temas negativos, hace que nuestra  energía  disminuya tanto si es en conversaciones con terceros o en nuestros diálogos mentales.

Corregirnos y corrernos cuando detectamos que entramos en esos circuitos de comunicación negativa.

Conectar con nuestros  estados internos
A lo largo de la jornada preguntarme como me siento, si estoy con angustia, miedo, o ansiedad, que tipo de pensamientos tengo, como esta mi cuerpo, si es una preocupación real o estoy imaginando situaciones y si no me siento bien  hacer unas respiraciones  para soltar y relajarme.

Decir NO
Al tener que tomar una decisión hacer registro interno  si coincide lo que pensamos, lo que sentimos con lo que vamos a hacer. Muchas veces pensamos que debemos hacer tal cosa, sentimos que no tenemos ganas, y lo terminamos haciendo consiguiendo tensión y disconformidad.

Esta incongruencia entre el pensar, sentir y hacer genera conflicto y se traduce en perdida de energía. Si nuestro pensar, nuestro sentir, y nuestro cuerpo están de acuerdo ADELANTE!!

Trasformar la rutina en rituales.
Desayunar lentamente, aprovechar el tiempo de viaje en subte o auto  para escuchar música meditativa y relajante, caminar mirando la naturaleza o repitiendo afirmaciones, imaginar en los tiempos de espera sueños que me gustaría concretar.

Pensar lo mejor
Nuestro pensamiento anticipa en forma negativa llenándonos de miedo, ansiedad y tensión.
Antes de emprender  una acción pensar que el resultado va a ser bueno, para bien predisponernos energéticamente.

Trasformar la queja inactiva en acción proactiva.
Que podemos hacer hoy por pequeño que sea para empezar a cambiar aquello que no me gusta, tanto en lo personal como en lo social?.

Hoy podemos poner el primer ladrillo y algún día veremos terminado el edificio. Poner energía creativa a favor de los cambios que queremos  libera de carga emocional y  nos motiva a seguir.

Ser consciente de la energía
Saber que nuestro cuerpo físico, mental y emocional es energía que interactúa todo el tiempo, nos permite darnos cuenta del poder de nuestras palabras y de nuestros pensamientos.

Utilizar esta energía para trasformar nuestro presente recordando que lo que damos es lo que recibimos. Una sonrisa, una mirada amorosa, un gracias, el perdonar, un buen gesto, lindas palabras contribuyen a mejorar mi energía y la del ambiente. Cuando se nos presenten “personajes” que nos conectan con emociones disfuncionales ver por encima del hecho concreto y preguntarnos que me está mostrando? Que veo en mí que me molesta? Que puedo aprender de esto?

Al notar el cambio en cómo nos sentimos con estos ajustes pequeños,  nos va a dar impulso para estar  atentos y  salir de las discusiones, de las criticas y de los espacios negativos con facilidad,  y con la práctica el soltar se hace un acto simple.

Silenciarme antes de dormir
A la noche antes de dormir enfocarnos  en lindos pensamientos recordar lo que queremos,  que nos gusta, agradecer por todo, nuevamente repetir ciclos respiratorios para renovar la energía y obtener un buen descanso.

Tener presente que cada segundo tomamos decisiones y que estas pueden ser a favor o en contra de nuestros deseos, escucharnos nos ayuda a decidir  y que los resultados nos beneficien.

Recordar siempre “Somos creadores de realidades” y el amor todo lo puede…

Decisiones

Cada mañana cuando comenzamos el día tenemos la posibilidad de vivir acorde a nuestros  sueños y deseos. Con cada decisión construimos nuestra realidad.
Muchas veces decidimos en el  presente con imágenes del pasado o con anticipaciones futuras.
Otras tantas  no tenemos idea de lo que queremos, de cómo somos, de que necesitamos, nos sumergimos en problemáticas  diarias acostumbrados a que nuestra vida es así…
Convivimos con miedos, angustias, insatisfacciones, enojos constantes, sin ver que tan cerca nuestro esta la posibilidad del cambio.
Dejar el pasado archivado depende de una decisión.
Escuchar nuestras necesidades, nuestro cuerpo depende de una decisión.
Conectarnos, aquietarnos, conocernos, aceptarnos, amarnos, depende de una decisión.
Las decisiones son el punto de partida para el cambio.